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el sabroso oficio / del dulce mirar Góngora – ¡Qué difícil es entender la belleza! Günter Eich

lunes, 31 de marzo de 2014

100º aniversario de Octavio Paz

Fotografía y artículo en El Universal


Dos breves poemas de Octavio Paz, hoy que se cumplen 100 años de su nacimiento. Para leer más, en A media voz.


DESTINO DE POETA

¿Palabras? Sí, de aire,
y en el aire perdidas.
Déjame que me pierda entre palabras,
déjame ser el aire en unos labios,
un soplo vagabundo sin contornos
que el aire desvanece.

También la luz en sí misma se pierde.


AQUÍ

Mis pasos en esta calle
resuenan
en otra calle
donde
oigo mis pasos
pasar en esta calle
donde

Sólo es real la niebla








domingo, 30 de marzo de 2014

Manuel Vicent - En el aire

La diosa Selene en el Museo de Pérgamo de Berlín (Fotografía de ericnchen)



EN EL AIRE

Permanecen en el aire todavía los versos de Safo y de Píndaro que se perdieron; las melodías que inventaron los pastores de Virgilio soplando una caña o el filo de una hoja seca, música de la naturaleza que se llevó el viento; los cánticos, las danzas rituales, las plegarias a unos dioses que también ignoramos; la filosofía y las tragedias escritas en pergaminos que se pudrieron o se hundieron en el polvo o ardieron en la biblioteca de Alejandría. Permanecen en el aire todavía los cuentos narrados de viva voz sobre las alfombras en las esquinas de Bagdad; los consejos de los sabios budistas, místicos y sufíes, que no encontraron respuesta en el corazón de los discípulos y siguieron viaje en el tiempo. Solo una mínima parte de toda la belleza y sabiduría que se ha creado desde el fondo de los siglos en este planeta ha llegado hasta nosotros, pero el resto de ese inmenso caudal no ha desaparecido. Si fueron rimas, canciones o fábulas están todavía suspendidas en la atmósfera; si las enseñanzas grabadas en tablillas de barro, en papiros, vitelas o pasta de celulosa se convirtieron en ceniza o estiércol habrán fecundado la tierra y ahora dan fruto en árboles llenos de pájaros; si un día naufragaron las naves griegas o latinas, los bajeles sarracenos o los barcos cristianos que transportaban dioses de bronce, ánforas con aceite y vino, monedas de oro o mapas de islas del tesoro, ese sagrado cargamento forma parte del mar que ahora navegamos. También han sido infinitos los crímenes que han quedado sin castigo, los ríos de sangre que se han evaporado, los gritos de dolor que llegaban hasta el horizonte. Los nombres de los asesinos impunes componen un cielo muy estrellado. Existen hazañas y matanzas que nunca fueron contadas, enigmas de la historia que han quedado sin resolver, vicios y perversiones que tampoco han sido confesados. El aire de un arte y un horror desconocidos respiramos, pero ese soplo es el sueño que excita solo la imaginación de los poetas, de los músicos, de los pintores, de todos los artistas y al final se hace carne. Realmente la inspiración no es más que el don gratuito que tienen algunos seres para respirar esa carga perdida de belleza y maldad y rescatarla del poder del viento.

Manuel Vicent



(El País, 30 de marzo de 2014)




Elis Regina - Águas de março






Aquí, en dúo: cantan juntos Elis y Antônio Crlos Jobim, "el maestro soberano".





sábado, 29 de marzo de 2014

China Machado

1958 - Fotografía de Richard Avedon

2010 - Fotografía de Bruce Weber


China Machado (Noelie Dasouza Machado) fue la primera mujer no blanca en ser fotografiada por las más importantes revistas de moda norteamericanas. Nació en Shangai en 1936, hija de padre portugués y madre tailandesa.

“I’m practical. I see something, and I do it”. - China Machado


(Visto en Style)



viernes, 28 de marzo de 2014

Jean Seberg en 'À bout de souffle'



Y ahora Jean Seberg, para que acompañe a la mirada desencadenadora de catástrofes naturales de Anna Karina...



Aquí, una sonrisa en color: Bonjour, Tristesse.



Delphine - La fermeture eclaire




French singer 'Delphine' performed 'La fermeture eclaire' ('In the past' by We the People)
Video taken from checoslovakian movie 'Sedmikrasky' 1966
directed by Vera Chytilova





jueves, 27 de marzo de 2014

Anna Karina en 'Alphaville'







(Yellow Dog Blues)



Federico García Lorca - Bodas de sangre



Para el Día Mundial del Teatro, que se celebra hoy. Un clásico de García Lorca.


¡Calla!
Desde aquí yo me iré sola.
¡Vete! ¡Quiero que te vuelvas!

¡Calla, digo!

Con los dientes,
con las manos, como puedas.
quita de mi cuello honrado
el metal de esta cadena,
dejándome arrinconada
allá en mi casa de tierra.
Y si no quieres matarme
como a víbora pequeña,
pon en mis manos de novia
el cañón de la escopeta.
¡Ay, qué lamento, qué fuego
me sube por la cabeza!
¡Qué vidrios se me clavan en la lengua!

Ya dimos el paso; ¡calla!
porque nos persiguen cerca
y te he de llevar conmigo.

¡Pero ha de ser a la fuerza!

¿A la fuerza? ¿Quién bajó
primero las escaleras?

Yo las bajé.

¿Quién le puso
al caballo bridas nuevas?

Yo misma. Verdad.

¿Y qué manos
me calzaron las espuelas?
Estas manos que son tuyas,
pero que al verte quisieran
quebrar las ramas azules
y el murmullo de tus venas.
¡Te quiero! ¡Te quiero! ¡Aparta!
Que si matarte pudiera,
te pondría una mortaja
con los filos de violetas.
¡Ay, qué lamento, qué fuego
me sube por la cabeza!

-¡Qué vidrios se me clavan en la lengua!
Porque yo quise olvidar
y puse un muro de piedra
entre tu casa y la mía.
Es verdad. ¿No lo recuerdas?
Y cuando te vi de lejos
me eché en los ojos arena.
Pero montaba a caballo
y el caballo iba a tu puerta.
Con alfileres de plata
mi sangre se puso negra,
y el sueño me fue llenando
las carnes de mala hierba.
Que yo no tengo la culpa,
que la culpa es de la tierra
y de ese olor que te sale
de los pechos y las trenzas.

-¡Ay qué sinrazón! No quiero
contigo cama ni cena,
y no hay minuto del día
que estar contigo no quiera,
porque me arrastras y voy,
y me dices que me vuelva
y te sigo por el aire
como una brizna de hierba.
He dejado a un hombre duro
ya toda su descendencia
en la mitad de la boda
y con la corona puesta.
Para ti será el castigo
y no quiero que lo sea.
¡Déjame sola! ¡Huye tú!
No hay nadie que te defienda.

-Pájaros de la mañana
por los árboles se quiebran.
La noche se está muriendo
en el filo de la piedra.
Vamos al rincón oscuro,
donde yo siempre te quiera,
que no me importa la gente,
ni el veneno que nos echa.

-Y yo dormiré a tus pies
para guardar lo que sueñas.
Desnuda, mirando al campo,
como si fuera una perra,
¡porque eso soy! Que te miro
y tu hermosura me quema.

-Se abrasa lumbre con lumbre.
La misma llama pequeña
mata dos espigas juntas.
¡Vamos!

-¿ Adónde me llevas ?

-A donde no puedan ir
estos hombres que nos cercan.
¡Donde yo pueda mirarte!

-Llévame de feria en feria,
dolor de mujer honrada,
a que las gentes me vean
con las sábanas de boda
al aire como banderas.
-También yo quiero dejarte
si pienso como se piensa.
pero voy donde tú vas.
Tú también. Da un paso. Prueba.
clavos de luna nos funden
mi cintura y tus caderas.

¿Oyes?

Viene gente.

¡Huye!
Es justo que yo aquí muera
con los pies dentro del agua,
espinas en la cabeza.
Y que me lloren las hojas.
mujer perdida y doncella.

Cállate. Ya suben.

¡Vete!

Silencio. Que no nos sientan.
Tú delante. ¡Vamos, digo!

¡Los dos juntos!

¡Como quieras!
Si nos separan, será
porque esté muerto.

Y yo muerta.



lunes, 24 de marzo de 2014

Unos versos de Epicuro




No temas a dios,
no te preocupes por la muerte.
Lo bueno es fácil de conseguir,
lo espantoso es fácil de soportar.

Epicuro. Tetrafármakon.







(Gracias a José Antonio Santiago por el hallazgo)




sábado, 22 de marzo de 2014

Dos versos sueltos entre ayer y mañana

Fotografía de André Carrara



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(Ambas en una-lady-italiana.tumblr.com)





viernes, 21 de marzo de 2014

Vladimir Holan para el Día Mundial de la Poesía

Fotografía de analoges.maedchen.


Dos poemas de Vladimir Holan para el Día Mundial de la Poesía. ¡Viva la poesía!



AL ALBA

Sí, es el alba… Ropa sucia
sobre el cuerpo lavado de una hermosa…
Tocar, ah, sólo tocar,
¡mas de la nada ni tan siquiera el sueño!
También tú, allá abajo, te esfuerzas en vano de alto en alto,
pues quien se ha sumido en la poesía
ya nunca se saldrá.



¿QUÉ LEÍA?

¿Qué leía aquella muchacha del libro en el tranvía?
Por estar fuera del tiempo y la imagen y el nombre,
sólo le quedaba el sentido y éste temblaba tan ardorosamente
que si hubiera tenido que hablar, hubiera injurado,
y si hubiera tenido que levantar los ojos, hubiera visto
solamente la rebeldía y la caída de los ángeles…

Quien se ha sumido en la poesía,
ya no puede salir.



De su libro Dolor. Traducción y prólogo de Clara Janés. poesía Hiperión, 2ª ed., 2001 [1ª ed. original: 1965]




jueves, 20 de marzo de 2014

Una foto de Ralph Winwood Robinson



Dulce primavera es el título de esta fotografía de Ralph Winwood Robinson (1891).



(Vista en Photo Tractatus - Flickr)



miércoles, 19 de marzo de 2014

Silvana Mangano vista por Eve Arnold





La acrtiz italiana Silvana Mangano fotografiada en Nueva York por Eve Arnold en 1956.



lunes, 17 de marzo de 2014

95 años del nacimiento de Nat King Cole



El 17 de marzo de 1919 nació Nat King Cole. Lo recordamos con Sweet Lorraine, por un lado, y dos versiones de Tea for Two, por otro.










'Kokoro' y una revista dedicada a Clarice Lispector



Una doble alegría: una revista literaria encontrada casualmente, muy interesante, Kokoro, y en ella, un hallazgo, el enlace a un número de la "Revista Espéculo, de la Universidad Complutense de Madrid, dedicado a Clarice Lispector y coordinado por Isabel Mercadé.", que podemos descargar en pdf (23-7-2013)



BLOG DE LA REVISTA KOKORO: RECORTES DE LITERATURA, ARTE, CULTURA
Y DIVERSAS MANIFESTACIONES EN OVILLO



domingo, 16 de marzo de 2014

Dos fotos de Iesya Pchelka - Леся Пчелка






Desde Bielorrusia, nos llegan estas fotografías de Iesya Pchelka - Леся Пчелка.


sábado, 15 de marzo de 2014

Antonio Muñoz Molina - La tierra en que se muere

Tumba de Hannah Arendt en el cementerio del Bard College,
en Annandale-on-Hudson (Nueva York).




A dos horas en tren de Nueva York, hacia el norte, en un paraje de bosques desde el que puede verse desde arriba la anchura del río Hudson, hay un pequeño cementerio en un claro entre grandes robles, un cementerio sin tapias en el que las tumbas están repartidas desordenadamente, algunas con cruces, o con estrellas de David, o sin ningún símbolo religioso, lápidas de piedra o mármol alzadas sobre el suelo; otras son placas horizontales en torno a las que crecen las hierbas jugosas del verano, y que en otoño desaparecen bajo las hojas caídas. En ese cementerio, que pertenece a la universidad de Bard, un amigo me señaló hace unos años dos simples losas con dos nombres, las dos iguales, tan sencillas y tan gastadas ya por el paso del tiempo que habría sido fácil no verlas. Sobre ellas había esas piedras que los visitantes dejan como recuerdos en las tumbas judías. Cada una tenía inscrito un nombre, la fecha del nacimiento y la de la muerte, el lugar del origen y el del final.

Hannah Arendt

Hannover, 1906-New York, 1975

Heinrich Blücher

Berlin, 1899-New York, 1970

No hace falta más información: en esas fechas y en los nombres de los lugares están resumidos una parte de la tragedia colectiva del siglo XX y los destinos de dos de sus protagonistas, la gran diáspora que los llevó a vivir y a morir tan lejos de donde habían nacido. En esas tumbas está resumido el exilio, pero también el hallazgo de un refugio, el agradecimiento por una hospitalidad. Hannah Arendt escapó de Berlín en 1933 y anduvo dando tumbos por una Europa que capitulaba sucesivamente ante el totalitarismo hasta que pudo huir desde la Francia ocupada a Estados Unidos en 1941. En Nueva York ella y su marido se hicieron una nueva vida y se integraron con una brillantez extrema en la atmósfera ilustrada de la ciudad, en la que se combinaban admirablemente las figuras autóctonas con los fugitivos europeos, creando entre todos un formidable esplendor cultural cuyas resonancias no se han extinguido (la New York Review of Books es uno de los legados de ese tiempo). Para quienes habían atravesado Europa huyendo de la persecución y el derrumbe, un campus como el de Bard College tendría algo de improbable espejismo: la majestad tranquila de los bosques, la anchura del río, los edificios universitarios dispersos entre arboledas y praderas. A mí esos lugares me sirvieron para inventar a un arquitecto exiliado español que habría sido más o menos coetáneo de Arendt y Blücher, y que habría podido cruzarse con ellos por los claustros de Bard, o haberlos visto entre los invitados a uno de los parties formales que puntearían la vida académica.

Años después, una tarde deshabitada de octubre, me encontré dando un paseo por Hannover. Había llegado en tren desde Hamburgo. La ventana de mi habitación daba a un parque en el que los castaños ya se habían puesto amarillos. Quedaba algo de sol pero ya había un frío húmedo en el aire. Desde mi ventana vi, en un banco del parque, a una pareja de novios o casi novios que se hablaban acercándose mucho y se tomaban de las manos, como novios españoles de hacía cuarenta años. Él tenía el pelo muy negro y rizado y los ojos grandes, y ella, muy morena también, llevaba un velo ajustado a la cara, aunque también unos pantalones vaqueros.

Paseé por una calle ancha, con edificios simples y muy atractivos, de esa arquitectura tantas veces magnífica de los años cincuenta que se ve en Alemania. Uno la contempla con curiosidad y admiración, y entonces surge como un relámpago la pregunta sobre lo que habría antes en esas mismas calles, sobre las cordilleras de escombros que dejaron los bombardeos. Por una calle estrecha, tranquila, con edificios más antiguos, llegué a la tapia de lo que parecía un cementerio. Por encima de ella, en la luz declinante, vi altas tumbas de piedra oscura, rudas y verticales como dólmenes, como troncos de árboles en un bosque, rodeadas de árboles que las sumían prematuramente en una sombra de anochecer. Di la vuelta a la tapia buscando una entrada. Solo encontré una puerta estrecha cerrada con barrotes, con cerrojos y candados herrumbrosos. Junto a ella había un cartel que más o menos pude descifrar: el lugar era un antiguo cementerio judío.

Entonces me acordé del otro cementerio, tan lejos, en el que estaba enterrada una nativa de Hannover, y tuve de golpe, quizá inducido por la fragilidad sentimental del que viaja solo, una intuición física de toda la distancia que había entre un lugar y otro, entre esa ciudad alemana bella y silenciosa en el declive de la tarde y la otra, la Nueva York en la que había brillado Hannah Arendt, pero en la que no había querido ser enterrada. Un hilo une sobre los mapamundis esos nombres tan distantes: la lejanía misma es un monumento más expresivo que cualquier inscripción. Quien visite esas tumbas habrá repetido una parte de la peregrinación de los que yacen en ellas.

De vez en cuando, con obtusa machaconería, una lumbrera de la política decide condecorarse con la iniciativa de devolver a España los restos de alguno de nuestros grandes muertos, los que están enterrados fuera porque tuvieron que huir de su país y del odio homicida de algunos de sus paisanos, los que recibieron ingratitud a cambio de su generosidad y ofendieron con su talento o con su coraje a ese tipo de español terrible que, en palabras de Luis Cernuda, “acecha lo cimero / con la piedra en la mano”. Desprecian la inteligencia, el saber y las artes, desamparan los derechos legítimos de quienes se dedican a ellas, cierran las bibliotecas, arruinan la ciencia con recortes y el teatro y el cine con impuestos, protegen la nadería, celebran las baratijas del folklorismo identitario. Pero eso sí, de vez en cuando adoptan una expresión pensativa y sublime y declaran que ha llegado el momento de reparar una injusticia histórica, que hay que traer los despojos de Manuel Azaña de Montauban y los de Antonio Machado de Collioure, que hay que seguir buscando los huesos de García Lorca, o abrir la tumba de Margarita Xirgu en Montevideo, o la de Pedro Salinas en Puerto Rico. Imaginan, supongo, procesiones pomposas, reportajes propagandísticos en televisiones oficiales, discursos de ministros, consejeros, viceconsejeros, todos ellos redactados en la adecuada prosa poética por escribas en nómina, catafalcos suntuosos.

El sitio de Antonio Machado no está en Sevilla ni en Baeza ni en Soria: está en Collioure igual que el de Manuel Azaña en Montauban, y que el de Walter Benjamin en Portbou, y el de Hannah Arendt en una pradera en un bosque cerca del río Hudson. García Lorca está en una fosa común y el barranco de Víznar es su monumento funerario, la brecha de una herida que no se puede cerrar. Si quieren hacer algo por la memoria de Antonio Machado que abran las escuelas a una educación rigurosa y democrática como la que él soñaba. Y, ya puestos, que remedien el abandono vergonzoso en el que se hallan, en Baeza, el paseo de Antonio Machado y el monumento a su memoria.

Antonio Muñoz Molina


(Babelia, El País. 15 de marzo de 2014)



viernes, 14 de marzo de 2014

Anne Sexton - Cuando un hombre entra en una mujer




CUANDO UN HOMBRE ENTRA EN UNA MUJER

Cuando el hombre
penetra a la mujer
como muerde la orilla el oleaje
una y otra vez
y la mujer abre la boca de placer
y destellan sus dientes
como el alfabeto,
el Logos se aparece
ordeñando una estrella
y el hombre
dentro de la mujer
aprieta un nudo
para que nunca
más los separen
y la mujer
se encarama a una flor
tragándose su tallo
y se aparece el Logos, y
desencadena el río de ambos.


Este hombre
esta mujer
con duplicada hambre
han intentado traspasar
la cortina de Dios
y por segundos lo consiguen,
por más que Dios
en Su perversidad
desate el nudo.

Anne Sexton



Traducción de Rubén Martín, aquí.




WHEN MAN ENTERS WOMAN

When man
enters woman,
like the surf biting the shore,
again and again,
and the woman opens her mouth in pleasure
and her teeth gleam
like the alphabet,
Logos appears milking a star,
and the man
inside of woman
ties a knot
so that they will
never again be separate
and the woman
climbs into a flower
and swallows its stem
and Logos appears
and unleashed their rivers.

This man,
this woman
with their double hunger,
have tried to reach through
the curtain of God
and briefly they have,
though God
in His perversity
unties the knot.


miércoles, 12 de marzo de 2014

Un Giorgione




(Visto en super freeparking - Flickr)



Otra obra de Giorgione en el blog: Las tres edades del hombre.



lunes, 10 de marzo de 2014

Luis de Góngora - Cuando pitos flautas




Hay cosas que no pierden actualidad...


Da bienes Fortuna
que no están escritos:
cuando pitos flautas,
cuando flautas pitos.

¡Cuán diversas sendas
se suelen seguir
en el repartir
honras y haciendas!
A unos da encomiendas,
a otros sambenitos.
Cuando pitos flautas,
cuando flautas pitos.

A veces despoja
de choza y apero
al mayor cabrero;
y a quien se le antoja
la cabra más coja
pare dos cabritos.
Cuando pitos flautas,
cuando flautas pitos.

Porque en una aldea
un pobre mancebo
hurtó sólo un huevo,
al sol bambolea;
y otro se pasea con cien mil delitos.
Cuando pitos flautas
cuando flautas pitos.

Luis de Góngora



"Cuando pitos, flautas...¡Chócala, Góngora!" en el blog Machado en Collioure.



domingo, 9 de marzo de 2014

Linda Fiorentino en 'La última seducción'





Linda Fiorentino en la película La última seducción (The Last Seduction, 1994), dirigida por John Dahl.




sábado, 8 de marzo de 2014

Ivete Sangalo y Juan Luis Guerra - Não tenho lágrimas




Ya había sido publicada aquí esta vieja samba en una versión muy tranquila, la de Paulinho da Viola; la de hoy es interpretada por Ivette Sangalo y Juan Luis Guerra. Esta vez tiene ritmo suficiente para echarse un bailecito, ¿no?  Y desde luego, não choramos, não!

Patrício Teixeira la canta en 1937.



NÃO TENHO LÁGRIMAS

Quero chorar, não tenho lágrimas
Que me rolem nas faces
Pra me socorrer
Se eu chorasse,
Talvez desabafasse
O que sinto no peito
E não posso dizer
Só porque não sei chorar
Eu vivo triste a sofrer


Estou certo que o riso
Não tem nenhum valor
A lágrima sentida
É o retrato de uma dor
O destino assim quis
De mim te separar
Eu quero chorar não posso
Vivo a implorar



viernes, 7 de marzo de 2014

Una foto de Wols



Mademoiselle Nicole Bouban (1936), una fotografía de Wols, seudónimo de Alfred Otto Wolfgang Schulze (1913 - 1951), pintor y fotógrafo alemán, que fue uno de los pintores influyentes del movimiento tachista. 




jueves, 6 de marzo de 2014

Adiós a Leopoldo María Panero



Ha muerto Leopoldo María Panero a los 65 años. Para despedirlo volvemos a la "edad de la inocencia", por un lado. Hace años encontré en Lisboa un libro que por aquel entonces, creo yo, debía de estar agotado en nuestro país: la antología Nueve novísimos, discutida antología, como todas, que realizó José María Castellet. Había sido publicada por Barral Editores en 1970.


DESEO DE SER PIEL ROJA

La llanura infinita y el cielo su reflejo.
Deseo de ser piel roja.
A las ciudades sin aire llega a veces sin ruido
el relincho de un onagro o el trotar de un bisonte.
Deseo de ser piel roja.
Sitting Bull ha muerto: no hay tambores
que anuncien su llegada a las Grandes Praderas.
Deseo de ser piel roja.
El caballo de hierro cruza ahora sin miedo
desiertos abrasados de silencio.
Deseo de ser piel roja.
Sitting Bull ha muerto y no hay tambores
para hacerlo volver desde el reino de las sombras.
Deseo de ser piel roja.
Cruzó un último jinete la infinita
llanura, dejó tras de sí vana
polvareda, que luego se deshizo en el viento.
Deseo de ser piel roja.
En la Reservación no anida
serpiente cascabel, sino abandono.
DESEO DE SER PIEL ROJA.
(Sitting Bull ha muerto, los tambores
lo gritan sin esperar respuesta. )


De su libro Así se fundó Carnaby Street (1970)


El poema está inspirado en un breve texto de Franz Kafka. (v. aquí)

* * * * *

Todas las mujeres que conocí
están desnudas, bajo la lluvia desnudas
poco a poco hundiéndose en el lodo
de la memoria, y cayendo
como pelotas a lo largo
del barranco que mis manos no tocan;
y tienen frío, y lloran, y aúllan en vano
y se tiran de los pelos para sentirse en vano
en el país de los muertos
                                           Y se quieren con las manos
tapar la desnudez, la inmensa
y sin remedio desnudez.

De su libro El que no ve (1980)


Muere Leopoldo María Panero, poeta de los Nueve Novísimos, por Winston Manrique Sabogal y Aurora Intxausti (El País, 6-3-2014)







Una foto de Jovan Todorovic



Una fotografía de Jovan Todorovic, realizada en 2010, en el Delta del Ebro.



miércoles, 5 de marzo de 2014

Tiepolo

Mujer con mandolina



Retrato de un joven



Giambattista (o Giovanni Battista) Tiepolo (Venecia, 5 de marzo de 1696 – Madrid, 27 de marzo de 1770) fue un pintor y grabador italiano, considerado el último gran pintor de la era barroca.





(Primera obra en Ras Marley; segunda, en petrus.agricola; ambos en Flickr)





Alexej von Jawlensky - Muchacha con la cara verde



Muchacha con la cara verde es una obra de Alexej von Jawlensky pintada en 1910.


(Vista en petrus.agricola - Flickr)



lunes, 3 de marzo de 2014

Nara Leão - Manhã de Carnaval




Manhã de Carnaval fue compuesta por Luiz Bonfá y Antônio Maria, y apareció en la banda sonora de la película Orfeu Negro (1959). Es una belleza. Y aquí la tenemos en la voz de Nara Leão y acompañada por unas imágenes aéreas de la ciudad de Río de Janeiro. Vamos voar!

No recuerdo si esta versión es la tercera o cuarta con que contamos en el blog.

MANHÃ DE CARNAVAL

Manhã, tão bonita manhã
Na vida, uma nova canção
Cantando só teus olhos
Teu riso, tuas mãos
Pois há de haver um dia
Em que virás
Das cordas do meu violão
Que só teu amor procurou
Vem uma voz
Falar dos beijos perdidos
Nos lábios teus

Canta o meu coração
Alegria voltou
Tão feliz a manhã
Deste amor



domingo, 2 de marzo de 2014

'Rodopiando no Carnaval de Olinda'



Maracatu. Estrela brilhante se titula esta fotografía del Carnaval de Olinda, ciudad del estado de Pernambuco, en el nordeste de Brasil. Olinda es una de las ciudades coloniales mejor preservadas de este país.  y fue declarada en el año 1982, Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad por la Unesco.


(Fotografía: Passarinho/Prefeitura de Olinda)


Muchas fotografías de Olinda en la Wikipédia (en portugués)