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el sabroso oficio / del dulce mirar Góngora – ¡Qué difícil es entender la belleza! Günter Eich

lunes, 31 de julio de 2017

Nos vamos de vacaciones con Angie Dickinson y Mina

Angie Dickinson publicity still for Jean Negulesco's Jessica,1962



Y ahora, a descansar algunas semanas. Nos vamos de paquete con Angie Dickinson y cantando con Mina Un'estate fa ("Hace un verano")

Ciao a tutti, ci vediamo!









José Viñals - Espesor de la gota de azul cobalto




ESPESOR DE LA GOTA AZUL COBALTO

Miro a Rothko. ¡Qué hondura! Me embadurna el silencio, me doy de bofetadas contra su azul, contra su rojo, contra su gris denso y transparente. Estoy bobo y traspasado como un arlequín crepuscular, flaco de piernas, con el vientre abultado y con sombrero de gato, de felpa de gato, de chillido de gato, bobo en la colina de las estrellas, bobo soplando una flor de cardo, bobo con un obtuso clarinete que no suena o suena poco. Gracias a Rothko, a su azul de cobalto, a su rectángulo donde moran los santos protestantes, la ceniza de las antiguas hogueras, el poco de cielo habitable que queda sobre la tierra huesuda. Y yo aquí bobo y amándote. ¿Puede ser? ¿No estoy condenado a morir colgado de una cuerda como Gerard de Nerval? Miro la torre negra, miro el farol de la calle, miro los vitrales de la catedral gótica, miro el perrillo que orina contra la piedra. Gota de cobalto tu ojo, tu ojo gota de cobalto. Me condena, me salva, me inunda, no me deja caminar. Voy a arrastrarme esta noche violeta, voy a arrastrarme hasta tu puerta, meretriz angélica, puta de terciopelo, boca bonita.

José Viñals


De su libro Camello color fucsia, in Caballo en el umbral (Antología poética 1958-2006). Introducción y selección de Benito del Pliego y Andrés Fisher. Editora Regional de Extremadura, 2010.




Adieu a Jeanne Moreau

Foto de  Sam Lévin, 1960





Jules y Jim


Jeanne Moreau, Henri Serre y Oskar Werner en Jules y Jim, foto de Raymond Cauchetier


Foto de Bert Stern, 15-11-1965, New York - © Condé Nast Archive/Corbis


Foto de Milton Greene, LIFE, agosto1963






(Fotografías de sophia/skorver1 - Flickr)





Mísia - Samba em prelúdio




Tengo una especial debilidad por esta versión que hace Mísia de la canción Samba em prelúdio, compuesta por Baden Powell y Vinicius de Moraes.


SAMBA EM PRELÚDIO

Eu sem você
Não tenho porque
Porque sem você
Não sei nem chorar
Sou chama sem luz
Jardim sem luar
Luar sem amor
Amor sem se dar
Eu sem você
Sou só desamor
Um barco sem mar
Um campo sem flor
Tristeza que vai
Tristeza que vem
Sem você meu amor
Eu não sou ninguém.

Ai, que saudade
Que vontade de ver renascer
Nossa vida
Volta, querida
Os meus braços precisam dos seus
Seus abraços precisam dos meus
Estou tão sozinho
Tenhos os olhos cansados de olhar
Para o além
Vem ver a vida
Sem você meu amor
Eu não sou ninguém



Otras dos versiones:

Vinicius y Toquinho con Maria Creuza

Esperanza Spalding 







César Vallejo - Verano




VERANO

Verano, ya me voy. Y me dan pena
las manitas sumisas de tus tardes.
Llegas devotamente; llegas viejo;
y ya no encontrarás en mi alma a nadie.

Verano! Y pasarás por mis balcones
con gran rosario de amatistas y oros,
como un obispo triste que llegara
de lejos a buscar y bendecir
los rotos aros de unos muertos novios.

Verano, ya me voy. Allá, en setiembre
tengo una rosa que te encargo mucho;
la regarás de agua bendita todos
los días de pecado y de sepulcro.

Si a fuerza de llorar el mausoleo,
con luz de fe su mármol aletea,
levanta en alto tu responso, y pide
a Dios que siga para siempre muerta.
Todo ha de ser ya tarde;
y tú no encontrarás en mi alma a nadie.

Ya no llores, Verano! En aquel surco
muere una rosa que renace mucho...

César Vallejo


Los heraldos negros (1918)




(Fotografía de Amélia Monteiro - Flickr)



José Lezama Lima - La mujer y la casa




LA MUJER Y LA CASA

Hervías la leche
y seguías las amorosas costumbres del café.
Recorrías la casa
con una medida sin desperdicios.
Cada minucia un sacramento,
como una ofrenda al peso de la noche.
Todas tus horas están justificadas
al pasar del comedor a la sala,
donde están los retratos
que gustan de tus comentarios.
Fijas la ley de todos los días
y el ave dominical se entreabre
con los colores del fuego
y las espumas del puchero.
Cuando se rompe un vaso,
es tu risa la que tintinea.
El centro de la casa
vuela como el punto en la línea.
En tus pesadillas
llueve interminablemente
sobre la colección de matas
enanas y el flamboyán subterráneo.
Si te atolondraras,
el firmamento roto
en lanzas de mármol,
se echaría sobre nosotros.

                    Febrero y 1976

José Lezama Lima


Fragmentos a su imán (José Lezama Lima). Prólogos de Cintio Vitier y José Agustín Goytisolo. Editorial Lumen, Colección El Bardo, 1978.


(Fotografía de Marylise Vigneau - Flickr)




José Emilio Pacheco - La plegaria del alba




LA PLEGARIA DEL ALBA

Hace milagros este amanecer. Inscribe su página de luz en el cuaderno oscuro de la noche. Anula nuestra desesperanza, nos absuelve de nuestra locura, comprueba que el mundo no se disolvió en las tinieblas como hemos temido a partir de aquella tarde en que, desde la caverna de la prehistoria, observamos por vez primera el crepúsculo.

Ayer no resucita. Lo que hay atrás no cuenta. Lo que vivimos ya no está. El amanecer nos entrega la primera hora y el primer ahora de otra vida. Lo único de verdad nuestro es el día que comienza.


José Emilio Pacheco


De su libro La edad de las tinieblas (2009), in Tarde o temprano [Poemas 1958-2009]. Tusquets editores, 2010.






(Fotografía de Gabriele Chiapparini - Flickr)




domingo, 30 de julio de 2017

Charles Simic - Atardecer de verano




ATARDECER DE VERANO

Haciendo tiempo bajo un árbol, mientras charlaba con un pájaro
al que podía oír pero que nunca vi
y se hacía de noche y unas pocas casitas
se iluminaban a lo largo de la calle
sorprendiendo a un gato con algo entre los dientes.

En la manzana de al lado había una agencia de viajes
con un cartel de Venecia en el escaparate
que estudié con cuidado para determinar
si los barcos del Gran Canal
estaban algo más cerca de su destino.

Detrás de los raíles cubiertos de maleza
había una pequeña feria pobremente alumbrada
con un tiovivo, una barraca de tiro al blanco
y una joven pareja probando suerte
con un rifle y una hilera de patos,

mientras pasaba de largo y pensaba: tarde o temprano
encontraré el camino a casa, solo o en compañía
de un amigo real o imaginario
que golpea la acerca con su blanco bastón
o reparte comida china por el barrio.

Charles Simic


Traducción de Jordi Doce en su blog Perros en la playa



(Fotografía de Guillem Pérez)

Un aforismo de Stanisław Jerzy Lec



Cada autorretrato es un desnudo: nada tan revelador como un autorretrato.

Stanisław Jerzy Lec






Autorretratos de Alberto García-Alix




James Taylor - Steamroller




"Steamroller", de Sweet Baby James (1970, segundo disco de James Taylor), sonido de estudio, y nueve años después, en directo.









Una foto de 'habanasucia'




En el Hotel Nacional de Cuba, 2006. Una fotografía de habanasucia, Flamenco indoor.




Una foto de Lukasz Wierzbowski










Jane Birkin vista por Jean Kirby









Alice Rahon vista por Man Ray (1933)




Alice Rahon, nacida como Alice Marie Yvonne Philppot, (Chenecey-Buillon, Quingey, Francia, 1904 – Ciudad de México, México, 1987) fue una poeta y pintora surrealista francesa que radicó una buena parte de su vida en México, en donde sería una precursora del expresionismo abstracto. Su período de mayor actividad pictórica se dio entre las décadas de los cuarenta y los sesenta.

(Wikipedia)

Alice Rahon,  c. 1933. Man Ray. Silver print




(Kafka's Apartment)




sábado, 29 de julio de 2017

Helmut Newton - "Look, I’m not an intellectual. I just take pictures."



Helmut NewtonIn my hotel room, Montecatini (1988)







Bruce Davidson - East 100th Street, New York City, NY, 1966




Bruce Davidson




(killer beesting)

Manuel Vicent - La huida



Una de esas columnas de Manuel Vicent que aparecen archivadas entre las páginas de un libro...


LA HUIDA

Había carros de labranza en la playa y a la sombra de los toldos la gente comía carne con tomate, abría sandías y bebía con los ojos cerrados levantando el botijo a contraluz. Los niños lloraban o lanzaban gritos de felicidad que se fundían con la claridad del firmamento hasta hacerse de su misma naturaleza. Mujeres vestidas de negro alrededor de un paño con las viandas no cesaban de hablar excitadas a pleno sol con las pantorrillas quemadas. También se desarrollaban largos silencios. Muchos dormían. Había algunos caballos dentro de la mar con los ijares llenos de espuma y el amo les pasaba la mano por allí sin quitarse el cigarrillo de la boca. Aquellos huertanos con sombrero de paja, la camisa blanca y los pantalones arremangados refrescaban a las caballerías con cubos de agua y algunas relinchaban o piafaban entre las muchachas que tomaban el baño con enaguas sujetándose los volantes para que las olas no descubrieran sus muslos, aunque al salir del agua llevaban la tela pegada a la curva del vientre con el triángulo del pubis marcado por una sombra mojada que atraía las miradas de los adolescentes. Dormido en medio de la playa bajo un cúmulo tan alto de sol dentro del sueño oías los golpes del oleaje y el fragor de la resaca junto a los párpados traspasados por la luz de la arena, si bien toda la mar se iba hundiendo en la oscuridad del inconsciente hasta desaparecer, y al final del sueño aún permanecías dormido, pero el oleaje volvía a golpear tus cinco sentidos incluyen do los labios hinchados por la sal y el olor de las algas; dentro de ellos comenzaban a oírse de nuevo los gritos de otros niños con una resonancia neumática y al despertar por completo el sol ya se había ido y entonces sentías un escalofrío de dicha en la médula junto a la barca varada con nombre de virgen donde habías caído derrotado aquella tarde de verano. Para que esos días tan felices puedan volver bastará con que lo sueñes con el corazón limpio, dispuesto a huir de esta ciudad que te ha herido con otros placeres.

Manuel Vicent

(El País, 14-2-1993)




(Joaquín Sorolla - El baño del caballo, 1909)



Una foto de Seymour Templar




Una fotografía de Seymour Templar en las calles de La Habana (Flickr)





Dos versos de Peter Handke



Unos versos de Peter Handke, de su Poema a la duración (Gedicht an die Dauer):


Después nadamos los tres en el mar color de vino,
felices, un poco turbados incluso, por tanta felicidad.



Dann schwammen wir zu dritt im weinfarbenen Meer,
selig, und auch ein bisschen verlegen vor Seligkeit.



Vivir sin poesía (Peter Handke). Traducción y prólogo de Sandra Santana. Bartleby Editores, 2009. [Edición original: Leben ohne Poesie, 2007]




Una foto de Ellena Karabaki




Una de las fotografías de Ellena Karabaki en Flickr.





Né Ladeiras - Deusa mulata




DEUSA MULATA
Letra: Tiago Torres da Silva/ Música: Chico César

Se lembrares o tempo em que fui índia
Vais ouvir o grito de cada fera
Linda linda linda
Linda eu era

Eu era fruto
Era nudez
Era um minuto
Que se desfez
Hoje eu sou luto
Erea uma vez

O que é que a mulata tem no pé?
Candon candon candon candon
candomblé

a surpresa de eu ser branca agora diz-te
do grito que no meu coração flui
triste triste triste
triste eu fui

eu sou saudade
uma quimera
mudei de idade
fiquei quem era
sou a cidade
que não se espera

O que é que a mulata tem no pé?
Candon candon candon candon
candomblé

se tu lembras eu fui negra e fui criança
nos olhos trago um sorriso nagô
dança dança dança
dança eu sou

eu era mão
era senzala
era um irmão
era uma fala
uma canção
que não se cala

O que é que a mulata tem no pé?
Candon candon candon candon
candomblé

e agora que sou índia negra branca
cidade senzala mata
deusa deusa deusa
deusa mulata

eu sou um dia
que vai nascer
avé-Maria
igarapé
sou alegria
muito mulher

O que é que a mulata tem no pé?
Candon candon candon candon
candomblé

(Canções do Tiago)








(Fotografía: Vasco Press Comunicações)



Aurora Luque y Borges



Es julio, abro al azar Fabricación de las islas (poesía y metapoesía), de Aurora Luque, y leo…


Es agosto. Abro a Borges y me encuentro el poema “Herman Melville” (Siempre fue suyo el mar).
Lo vuelvo a abrir el día de mi cumpleaños y encuentro “A quien ya no es joven”.
Si lo abriera Teseo, ¿encontraría “La espera”? (Antes que suene el presuroso timbre…)? Sé que sí.


*****************


Estos son los poemas de Borges:


HERMAN MELVILLE

Siempre lo cercó el mar de sus mayores,
los sajones, que al mar dieron el nombre
Ruta de la ballena, en que se aúnan
las dos enormes cosas, la ballena
y los mares que largamente surca.
Siempre fue suyo el mar. Cuando sus ojos
vieron en alta mar las grandes aguas
ya lo había anhelado y poseído
en aquel otro mar, que es la Escritura,
o en el dintorno de los arquetipos.
Hombre, se dio a los mares del planeta
y a las agotadoras singladuras
y conoció el arpón enrojecido
por Leviathán y la rayada arena
y el olor de las noches y del alba
y el horizonte en que el azar acecha
y la felicidad de ser valiente
y el gusto, al fin, de divisar a Ítaca.
Debelador del mar, pisó la tierra
firme que es la raíz de las montañas
y en la que marca un vago derrotero,
quieta en el tiempo, una dormida brújula.
A la heredada sombra de los huertos,
Melville cruza las tardes de New England
pero lo habita el mar. Es el oprobio
del mutilado capitán del Pequod,
el mar indescifrable y las borrascas
y la abominación de la blancura.
Es el gran libro. Es el azul Proteo.



A QUIEN YA NO ES JOVEN

Ya puedes ver el trágico escenario
y cada cosa en el lugar debido;
la espada y la ceniza para Dios
y la moneda para Belisario.

¿A qué sigues buscando en el brumoso
bronce de los hexámetros la guerra
si están aquí los siete pies de la tierra,
la brusca sangre y el abierto foso?

Aquí te acecha el insondable espejo
que soñara y olvidará el reflejo
de tus postrimerías y agonías.

Ya te cerca lo último. Es la casa
donde tu lenta y breve tarde pasa
y la calle que ves todos los días.



LA ESPERA

Antes que suene el presuroso timbre
y abran la puerta y entres, oh esperada
por la ansiedad, el universo tiene
que haber ejecutado una infinita
serie de actos concretos. Nadie puede
computar ese vértigo, la cifra
de lo que multiplican los espejos,
de sombras que se alargan y regresan,
de pasos que divergen y convergen.
La arena no sabría numerarlos.
(En mi pecho, el reloj de sangre mide
el temeroso tiempo de la espera.)

Antes que llegues,
un monje tiene que soñar con un ancla,
un tigre tiene que morir en Sumatra,
nueve hombres tienen que morir en Borneo.



Fabricación de las islas (poesía y metapoesía), de Aurora Luque. Pre-Textos, 2014




(Fotografía de David Bueno, 1983)


viernes, 28 de julio de 2017

Richard Diebenkorn - Mujer con un periódico (1960)









Anderson Chizzolini - Joana Francesa




Bella melodía la de la canción de Chico Buarque, Joana Francesa. Contamos con varias versiones en el blog.

Anderson Chizzolini, es el intérprete y autor de los arreglos. Con ladridos de perros al fondo...




Ferdinando Scianna - Oaxaca, México, 1987




Ferdinando Scianna





(2000 Light Years from Home)





Jan Saudek - Dos mujeres (1974)










Varvara Stepánova



La artista rusa Varvara Stepánova (1894-1958) fotografiada en 1924 por otro artista, su marido Aleksandr Ródchenko, y una obra suya.






Varvara Stepánova en "EcuRed"


Con fotografías y, además, más ejemplos de su obra, "Monoskop".



Foto: A. Rodchenko (1928)





100 años del nacimiento de Gloria Fuertes



Hoy hace cien años que Gloria Fuertes nació en Madrid y la recordamos con tres poemas suyos. Desde marzo hasta ahora hemos podido leer otros cinco.



SUEÑOS NOCTURNOS

Soñé que estaba cuerda,
me desperté y vi que estaba loca.
Soñé que estaba cuerda,
cuerda tendida en mi ventana,
y en mí habían puesto a secar
las sábanas de mis llantos nocturnos.
¡Soñé que tenía un hijo!
Me desperté y vi que era una broma.
Soñé que estaba despierta,
me desperté y vi que estaba dormida.



SALE CARO SER POETA

Sale caro, señores, ser poeta.
La gente va y se acuesta tan tranquila
–que después del trabajo da buen sueño–.
Trabajo como esclavo llego a casa,
me siento ante la mesa sin cocina,
me pongo a meditar lo que sucede.
La duda me acribilla todo espanta;
comienzo a ser comida por las sombras
las horas se me pasan sin bostezo
el dormir se me asusta se me huye
–escribiendo me da la madrugada–.
Y luego los amigos me organizan recitales,
a los que acudo y leo como tonta,
y la gente no sabe de esto nada.
Que me dejo la linfa en lo que escribo,
me caigo de la rama de la rima
asalto las trincheras de la angustia
me nombran su héroe los fantasmas,
me cuesta respirar cuando termino.
Sale caro señores ser poeta.



TODO ASUSTA

Asusta que la flor se pase pronto.
Asusta querer mucho y que te quieran.
Asusta ver a un niño cara de hombre,
asusta que la noche…
que se tiemble por nada,
que se ría por nada asusta mucho.
Asusta que la paz por los jardines
asome sus orejas de colores,
asusta porque es mayo y es buen tiempo,
asusta por si pasas sobre todo,
asusta lo completo, lo posible,
la demasiada luz, la cobardía,
la gente que se casa, la tormenta.
los aires que se forman y la lluvia.
Los ruidos que en la noche nadie hace
–la silla vacía siempre cruje–,
asusta la maldad y la alegría,
el dolor, la serpiente, el mar, el libro,
asusta ser feliz, asusta el fuego,
sobrecoge la paz, se teme algo,
asusta todo trigo, todo pobre,
lo mejor no sentarse en una silla.




Nota. A propósito de este último poema, me acordé de una entrada con dos poemas sobre el miedo, uno de Carlos Edmundo de Ory y otro del portugués Alexandre O'Neill : "El miedo (C. E. de Ory + A. O'Neill)"




jueves, 27 de julio de 2017

Fausto - Quase peninsular





QUASE PENINSULAR

Habla Lisboa
Aqui fala Madrid
A ti cómo te va?
Eu cá mal por aqui
Por Vigo, paisano
É igual, etc e tal

Madrid ai sim ai sim
às sete da tarde é melhor
Machado e Lorca em toda a parte
Alcalá que linda está

Morte de toiros de Inverno
anarquistas sem vintém
nos Galegos comes bem
Luís Candelas tem um perro

Águas passadas
não movem moinhos
Vallecas à cunha
e a fome é nos niños

Nas margens do Rio Minho
bebemos vinho ribeiro
damos bicos às rapazas
como D. Juan o mentireiro

Ibérica dos meus amores
Lisboa espera-te no Tejo
com flamenco guitarradas
pandeiradas num festejo

Águas passadas
não movem moinhos
só as torrentes
abrem caminhos


Letra Luís Pastor/Fausto/Vitorino
Música de Fausto



Qué buen álbum Histórias de viageiros, ¿verdad, Paco? Hay que traer más canciones. Va para ti, na Galiza, à beira do Atlântico, esta canción del querido Fausto...




Una foto de Sally Mann







Una foto de Salvatore Vitale





Salvatore Vitale, en Flickr.










Fotos de petra_almodovar

"petra_almodovar"


"based on true story. me encanta España", desde San Petersburgo, petra_almodovar




















Verónica Aranda - Café Central




CAFÉ CENTRAL

La nostalgia pausada del café,
un viejo desarraigo y la llamada
a la oración tercera
desde el verde alminar. Los hombres ágrafos
se sientan en la plaza, taciturnos.
Después el aguacero y la codicia.
Alguien llega a una cita con el pelo mojado,
y duelen la medina y sus tullidos, la matriz vegetal
de las mujeres repudiadas,
los ojos de los niños
que esnifan pegamento en las cornisas.

Verónica Aranda

(Madrid, 1982)

(De Café Hafa. El sastre de Apollinaire, Madrid, 2015)

Leído en la revista Cosmopoética 13. (Córdoba 2016, 25 septiembre – 8 octubre)



(Fotografía de Lucie777 - Flickr)


miércoles, 26 de julio de 2017

Nena Venetsanou - En las islas del Egeo











André Kertész - Hilda Dans frente a su escultura, París, ca. 1930








Hélène Desplechin - When it gets warm




Una fotografía más de Hélène Desplechin en nuestro blog, When it gets warm, que ella sugiere acompañar de un tema cantado por Chet Baker: You and the Night and the Music.


(Dado que no funciona su enlace original, tenemos a Chet Baker con una versión instrumental y otra cantada, bien separadas en el tiempo)




1959



1987





("Hélène Desplechin", 5-11-2011)



Monica Bellucci vista por Chico Bialas (1996)




Monica Bellucci, fotografiada por Chico Bialas para Vanity Fair, 1996






(Fuente: The Red List)



Marta López Villar- Eleusis




ELEUSIS

Huye de aquí la luz,
la acerco a mis labios como una ofrenda antigua
para que me la devuelva el mundo
y su tibia impiedad.
Es un libación que a ningún dios
se ofrecerá hermosa
ni secreta. No sabrá dulce a la tierra,
tampoco a sus raíces.
El silencio trae en sus manos
el rancio licor de lo que muere
y unge mis labios de un vacío impuro.
Es lo que queda de un dios
a lo que sabe mi boca.

Marta López Villar


De En las aguas de octubre. Bartleby Editores, 2016


Leído en la revista Cosmopoética 13. (Córdoba 2016, 25 septiembre – 8 octubre)



(Fotografía: Charles Farrel - Eleusis)